Siempre hay alguien que me sorprende (a veces gratamente y otras no tanto) cuando paseo por las calles con mi cámara, la visión de lo que me rodea se me transforma y busco entre tanta paja mi alfiler, y no siempre lo encuentro, pero hay días que no sé por qué algún gesto, una mirada, un instante y sobre todo la generosidad de alguien que se presta a que tu te lleves ese alfiler que vas buscando. Gracias